05 agosto 2013

Noticias antiguas: Homenaje de los vecinos de La Riera a sus benefactores

El día 9 de Junio de 1911, el periódico El Principado publicaba una nota dando cuenta del homenaje que los vecinos de La Riera ofrecieron a sus benefactores, D. Eufrasio Toyos Toyos y D. José Caride Pérez, consistente en la entrega de unas placas en agradecimiento por la construcción a su costa y desinteresadamente de las escuelas de La Riera, desgraciadamente hoy olvidadas, abandonadas y cubiertas por la maleza.

                                 


29 julio 2013

Nombres de los pueblos y lugares de la parroquia de Carrandi

Estos son los nombres oficiales de todos los pueblos y lugares de la parroquia de Carrandi, algunos de ellos actualmente deshabitados, según el decreto 129/2006, de 21 de diciembre, del Principado de Asturias, por el que se determinan los topónimos   oficiales del concejo de Colunga.

22 julio 2013

Fiestas de Santiago en Gobiendes

Del 19 al 21 de Julio de 2013, el pueblo de Gobiendes en Colunga, celebró sus tradicionales fiestas en honor de Santiago, en este video se puede ver el ambiente festivo que se respiraba en Gobiendes el Sábado día 20 de Julio así como una pequeña muestra del desfile procesional que tuvo lugar después de la celebración de la misa solemne.

15 julio 2013

La Fuente L'Acéu y el Llavaderu de La Riega

Voi escribir güei d'una fuente y de un llavaderu emblemáticos nel pueblu de Villascusa, esta fuente ta asitiada al norte de Villascusa, en nun de los caminos que dende Villascusa baxaben hasta Pernús, desconozo en qué estáu s'atopara na actualidá pero imaxino que va tar totalmente abandonada y cubierta pola maleza.
Antes de les obres de la traida de l'agua a Villascusa,    cosa qu'asocedió nos primeros años de la década de los 70 del pasáu sieglu XX, esta era  la principal fuente de la que s'abastecía'l pueblu, tolos vecinos que nun teníen algibe, teníen que dir buscar l'agua a esta fuente, y los que lu tenien tamien diven por ella pal consumu humanu, recuerdo ver a delles muyeres del pueblu, dir  a la fuente con tres calderos y traelos llenos d'agua uno en cada mano y otru na cabeza.

Los mas pequños, nenes y nenos, tamien contribuien diendo a buscar  agua de vez en cuando, sobremanera cuando se  taba sallando ó arrendando’l maíz y tamien en tiempu la herba, eren ellos los encargaos de traer agua pa mitigar la sede d’esta xente que taba trabayando a plenu sol.

L’agua de la fuente L’Aceu era muy estimada pal consumu humanu, pues según dicia la xente podies beber toda la que quisieres porque nun te facia dañu, inclusu había un dichu ó refrán que dicía de esta manera

“Si tas sallando’l maíz y tienes seca la garganta, vete a la fuente L’Acéu  y bebi un buen tragu d’agua”.

Nesta fuente había tamién un bebederu onde había que llevar el ganáu a l'agua, sobre tou pel branu cuando otros manantiales se secaben, el camin que diva a la fuente, non era demasiau anchu y a veces cuando el ganáu de un vecin que venia de la fuente, atopabase col de otru que diva era un verdaderu problema el separalo y por ello era necesariu procurar que esto non sucediera.

Cerca d'esta fuente había tamién un llavaderu, el Llavaderu de La Riega, a esti llavaderu, lo mesmo que nel casu de la fuente, diben les muyeres del pueblu a llavar la ropa,  pa ello poníen la ropa suciu nun barcal y ponianlu na cabeza, protexida esta, por un rodiellu fechu de trapu que llamabase'l ruenu, baxaben hasta'l llavaderu, llavaben la ropa y tornaben  de nuevu al pueblu.
Eren aquellos unos años de duru trabayu, sobremanera pa estes muyeres qu'amás de trabayar en toles faenes del campu, teníen que abastecer les sos cases de agua d’esta fuente y dir a llavar la ropa a esti llavaderu.
Sirvan estes linies como un pequeñu recuerdu tantu de la Fuente L’Aceu como del Llavaderu de  La Riega, güei abandonaes y pa munchos deconocies, pero que nel so tiempu emprestaron un gran serviciu al pueblu de Villaescusa y tamién como homenaxe a toles persones, sobremanera muyeres, que durante munchos años baxaron a buscar agua a esta fuente y a llavar la  ropa a esti llavaderu. 

08 julio 2013

Cuentos de Xanas

Las Xanas son unas jóvenes de baja estatura y de extraordinaria belleza, tienen el cabello muy largo, el cual peinan con peines de oro. Habitan en las cuevas, las fuentes, en las orillas de los ríos y algunas están encantadas. Pagan con alhajas a quienes les prestan un  servicio y hacen ricas a las personas que las saquen de su encantamiento.
Forman parte de la gran cantidad de seres mitológicos de la cultura popular  asturiana, entre los que podemos citar también, al Diablu Burlón, El Cuélebre, El Trasgu, El Nuberu, La Güestia, y algunos otros.
En el año 1922, el gran escritor y folklorista asturiano, Aurelio de Llano Roza de Ampudia , nacido en Caravia Baja, concejo de Caravia, escribió el libro titulado, “Del Folklore Asturiano, Mitos Supersticiones y Costumbres”, para escribir este libro, el autor recorrió infinidad de pueblos de todos los concejos de Asturias, recopilando gran cantidad  de cuentos, leyendas, dichos e historias sobre estos seres de la mitología asturiana. 

Entre todas estas historias publicadas en este libro, hay dos sobre Xanas, recogidas en el concejo de Colunga,  una recogida en el pueblo de Carrandena, titulada “El viudo y la Xana”, y otra en el pueblo de Sales titulada  “El dedo de la Xana”.



24 junio 2013

Nombres de los pueblos y lugares de la parroquia de Santa Eugenia de Los Pandos (Villaviciosa)

Estos son los nombres oficiales de todos los pueblos y lugares de la parroquia de Santa Eugenia de los Pandos, algunos de ellos actualmente deshabitados, según el decreto 115/2005 de 17 de Noviembre del Principado de Asturias, por el que se determinan los topónimos   oficiales del concejo de Villaviciosa.

17 junio 2013

Mi abuelo paterno, un hombre de izquierdas

Hoy voy a escribir unas líneas sobre mi abuelo paterno. Mi abuelo se llamaba Constantino Iglesias Llera, nació en Villaescusa en el año 1884,  era hijo de Tomas Iglesias Vega y de Gaspara Llera Fernández.

En su juventud, como tantos otros jóvenes de aquella época, emigro a la República Argentina, concretamente a Buenos Aires,  en busca de fortuna y huyendo de las pésimas condiciones de vida que por aquel entonces existían en Villaescusa, en Colunga y en general en toda Asturias.
Pasó varios años en Buenos Aires, pero allí no le fue demasiado bien, y no le sonrió la fortuna, así que hacia 1920 regreso a Villaescusa donde se caso con Avelina Llera Casanueva (mi abuela) y donde paso su vida dedicado a las labores del campo.
Era un hombre, podríamos decir adelantado a su época, le gustaba mucho leer, cosa que no era muy habitual en los pueblos en aquellos tiempos, el leía todo lo que caía en sus manos, desde libros de cualquier temática hasta novelas del oeste, así como todo tipo de periódicos ó revistas, muchas veces atrasados, pero que el leía y releía con sumo placer.
Era mi abuelo un hombre de izquierdas, él creía que la tierra tenía que estar al servicio de quien la trabajaba, que la educación tenía que ser igual para todos, independientemente de si eran ricos o pobres, no le gustaba nada que La Iglesia se metiera en la vida de las personas, el por supuesto nunca iba a misa ni entraba en las iglesias, creía en la libertad de expresión y pensaba que todos tenían que poder expresar libremente sus ideas y opiniones, sin sufrir por ello ningún tipo de represalia o menoscabo, sin embargo, no era partidario de la violencia ni de las revoluciones y pensaba que estas  cosas había que conseguirlas por medios pacíficos y democráticos y principalmente por medio de la educación.
A pesar de sus ideas, no demasiado comunes en aquella época, mi abuelo no tenía enemigos, pues aunque mantenía firmemente sus convicciones políticas, no trataba de imponerlas a nadie, ya que era sumamente respetuoso, con las  de los de mas, como he dicho antes, el no pisaba las iglesias, pero respetaba a todos los que acudían cada domingo a misa, era un “paisano” sumamente servicial y amigo de hacer el bien, si alguien necesitaba algo y él lo tenía, no dudaba en ponerlo a su disposición, esta  manera de ser, hacía que todos le respetaran y tuvieran buen concepto de él independientemente de sus ideas políticas.


En el año 1936, cuando el general Franco se sublevo y comenzó la Guerra Civil, mi abuelo era alcalde de barrio en Villaescusa y a pesar de sus ideas de izquierdas, no tuvo inconveniente en dar protección y cobijo a algunas personas de ideología totalmente opuesta a la suya que llegaron al pueblo perseguidas por ello, él en lugar de denunciarles les permitió ocultarse  durante un tiempo en el pueblo. En otra ocasión llego a su conocimiento que un grupo de exaltados se dirigían hacia el pueblo de Santa Eugenia, con la intención de prender fuego a la iglesia y a la casa rectoral, inmediatamente se desplazo hasta Santa Eugenia y trato de convencer a los exaltados para que no llevaran a cabo sus intenciones, diciéndoles que el también era de izquierdas, pero que no debían quemar la iglesia, ni la casa rectoral, pues  a estos edificios se les podía dar un uso distinto, por ejemplo como escuelas ó como viviendas de personas necesitadas y que si querían quemar algo que sacaran algunos bancos y enseres de la iglesia y les prendieran fuego, cosa que hicieron de inmediato, pero de esta forma consiguió que no se quemara la iglesia ni la casa rectoral.

En 1937, cuando las tropas de Franco  “liberaron” el concejo de Colunga tomaron el ayuntamiento y mi abuelo  junto con otros alcaldes de barrio republicanos de varios  pueblos del concejo fueron llamados al ayuntamiento, allí fueron sometidos a una especie de juicio sumarísimo, donde algunos fueron condenados a diversas penas, respondiendo de varias denuncias anónimas y muchas veces falsas, interpuestas casi siempre por sus propios vecinos, cuando llegaron a mi abuelo se sorprendieron de que no había ninguna denuncia contra él, no obstante el que hacía de fiscal pidió que por ser afín a la república fuera condenado a ir diariamente caminando desde Villaescusa hasta Colunga cargado con un saco de 50 kilos de arena durante 30 días,  petición que al final no prospero y al no haber otros cargos contra él le dejaron en libertad.
A partir de entonces, mi abuelo no tuvo nunca más, ninguna actividad de tipo político, pues como es sabido, la férrea dictadura que se implanto en España desde entonces, no permitía que personas desafectas al nuevo régimen, ocuparan ningún tipo de cargo público, ni percibieran ayudas de ninguna clase provenientes de la administración, en represalia por ello.
Desde entonces se dedico por completo a su trabajo en el campo y a sacar adelante a su familia, todo ello con las grandes dificultades de la posguerra, nunca renuncio a sus ideas de izquierda y aunque públicamente no podía expresarlas, en el ámbito privado y familiar siempre hablaba sobre ellas y a veces mantenía debates sobre política con personas de ideología contraria a la suya.
Falleció en Villaescusa en el mes de Noviembre del año  1962, a los 78 años de edad.



En homenaje y recuerdo de mi abuelo, Constantino Iglesias Llera. Un hombre de izquierdas.

Mi abuela

Homenaje a mis antepasados
En memoria y recuerdo de mi tio Gonzalo

10 junio 2013

El médicu Lliberdón y un paisanu del Esllabayu

Esta anédota, cuentu ó lleenda cuntarenmela a mi en Villaescusa cuando yo era nenu, pero ye casi seguru que tuviera basada nun fechu que hubiere sucediu realmente, dende llueu a mi cuntarenlo como una cosa que habia sucediu realmente, incluyendo los nombres tantu del medicu, como del paisanu del Esllabayu, nomes que nesti relatu, yo omito voluntariamente por carecer de interes nel desarrollu d'esta hestoria. 

Esto sucedió na década de los años 20 del pasáu sieglu, naquella dómina fui cuando empezaron a apaecer los primeros automóviles particulares, de fechu, había bien pocos, pos nun taben al alcance de casi naide, solamente dellos Indianos, ó xente bien adinerao podíen permitise el luxu de tener unu d'ellos, el casu ye que'l médicu que naquellos años exercía en Lliberdón tenía un d'estos automóviles.

N’aquella época la xente de Lliberdón y demás pueblos del conceyu de Colunga cuando teníen que dir a la capital del mismu solíen facelo casi siempre caminando, el calzáu que llevaben eren les madreñes que era'l más usáu tradicionalmente nos pueblos naquella dómina, delles persones teníen la costume de llevar unos zapatos y a la entrada de Colunga dexaben les madreñes y calzábense los zapatos pa tar un pocu más presentables mientres duraba la so estancia na villa.

Un día, que taba'l médicu Lliberdón en Colunga, atopose con un vieyu paisanu vecín del Esllabayu que ye un pueblu de la parroquia de Lliberdón y pregúnto-y si yá diba pa casa, el paisanu contésto-y que tenía que facer un par de recaos, el médicu díxo-y que si terminaba llueu llevaríalu nel coche, el paisanu dixo que si, asina que rápido termino de facer los sos recaos, monto nel coche del médicu y ambos empezaron el viaxe hasta Lliberdón, pasaron por El Taquín, La Riera, La Ferrería, Agüera Baxu, Agüera Riba, Balanguina y L’abá, hasta que llegaron a Lliberdón.

Cuando llegaron a Lliberdón, apearonse del coche y el paisanu mostrose bien agradeciu hacia’l médicu por habelu lleváu nel coche y acto seguio coménto-y.

Bueno, agora tengo que volver a Colunga. 

El médicu sosprendióse, y pregúnto-y 

Cómo que tienes que volver a Colunga si acabamos de venir d'ellí?.

El paisanu contésto-y.   

Ye que tengo que dir a buscar les madreñes que dexe a la entrada de Colunga, 

El médicu díxo-y, pero home como nun me lo dixisti y parábamos pa recoyeles. 

A lo que'l paisanu respondió.

Hai home, ye que  yo nun sabía qu'estos aparatos podíen parar onde unu quixera. 

Asina fui como a esti paisanu salió-y caru'l paséu en coche, pos en llugar de caminar los nueve kilómetros que dista  Lliberdón de Colunga, tuvo que caminar diez y ocho.

N'alcordanza de toles persones de Villaescusa que yá nun tan ente nos, a les que cuando yo era nenu escúche-yos cuntar esti y otros munchos cuentos y hestories.

03 junio 2013

Dos grandes voces de la canción asturiana

Dos grandes interpretes colungueses de la canción asturiana, han tenido una destacada actuación en la XXI edición del Concurso y Muestra de Folclore Ciudad de Oviedo, que se ha venido celebrando en los últimos meses y cuya gala de entrega de premios tuvo lugar en Oviedo, ayer domingo día 2 de Junio de 2013. Lorena Corripio, de Carrandi, se ha clasificado en primer lugar y por lo tanto ha sido la ganadora del concurso, en su apartado de canción femenina y Manuel Roza Llera, de Libardón, también ha obtenido una buena clasificación dentro del apartado de canción masculina.






Lorena Corripio canta, "ya ta espigando'l maiz"



Manuel Roza Llera canta "viva la xente minera"